miércoles, 10 de agosto de 2016

De la introspección al diván..

La psicología es la ciencia que estudia la conducta y los procesos de la mente, esta definición es la clásica dada por algún científico virtuoso dedicado a esta disciplina. Más allá de la definición como tal, los procesos de la mente se vieron desde distintos cristales: desde el conductismo que no creía en ellos y el humanismo que establecía una relación fenomenológica con la existencia. En cambio, el psicoanálisis asumía los procesos de la mente como su nombre lo indicaba -en el análisis- en aquella relación dialéctica entre el yo, el ello, el superyó y el inconsciente, era la era del psicoanálisis ortodoxo que su creador erigió con esplendor forjando nuevas impresiones de su teoría entre sus seguidores y discípulos. Las relaciones objetales dieron curso al sí mismo y los complejos de inferioridad, que sumergidos en la introversión, incorporaron figuras arquetípicas que trascendieron los determinismos dinámicos e irrumpieron en el inconsciente social para encontrar la libertad, conceptos metafóricos que sirvieron como enlaces hasta la llegada del siglo del lenguaje en la encrucijada de los significantes, el goce, lo simbólico y lo imaginario que, en suma, explicarían de manera subyacente el inconsciente como un lenguaje.