viernes, 16 de septiembre de 2016

PERCEPCIÓN

BASES FISIOLÓGICAS DE LA CONDUCTA

HEURÍSTICOS

NEUROPSICOLOGÍA COGNITIVA DEL LENGUAJE

PRODUCCIÓN DEL LENGUAJE

TEMPERAMENTO Y SÍNDROME DE DÉFICIT ATENCIONAL


NEUROBIOLOGÍA DEL DÉFICIT ATENCIONAL


NEUROPSICOLOGÍA DE LA ATENCIÓN


martes, 6 de septiembre de 2016

PSICOLOGÍA SOCIAL


LAS ACTITUDES

1     Definición.

Las actitudes se refieren casi siempre al conjunto de creencias, ideas, pensamientos, valores y sentimientos adquiridos por aprendizaje y que evalúan favorable o desfavorablemente objetos, personas o grupos.

Generalmente las definen “como una forma de respuesta a alguien o algo, aprendida y relativamente permanente”[1], o, como una reacción evaluativa favorable o desfavorable hacia algo  o alguien, que se manifiesta en nuestras creencias, sentimientos o conducta proyectada[2]. Esta última definición incluye los componentes cognoscitivo, afectivo y comportamental de las actitudes.

2     Naturaleza y formación de las actitudes.

Las actitudes como sistemas de creencias aprendidas se forman en el proceso de satisfacción de necesidades. Las principales necesidades de los individuos se pueden satisfacer a través de la motivación.

2.1.            El proceso de satisfacción de necesidades motivacionales.

2.1.1.              Definición de motivación.

La motivación es la fuerza impulsora dentro de los individuos que los empuja a la acción, es decir es un estado de tensión por una necesidad no satisfecha.

Las necesidades se dividen en innatas y adquiridas. Las innatas son fisiológicas (biogenéticas) como el alimento, el agua, el aire que respiramos y el sexo. Estas son primarias y se denominan motivos. Las necesidades aprendidas son aquellas que dan respuesta a la cultura y al medio ambiente tales como la estima, el prestigio, el afecto y el poder. Son necesidades secundarias.

Uno de los componentes fundamentales de las motivaciones son las metas, éstas son los resultados buscados con posterioridad al comportamiento motivado.

2.1.2.              Las motivaciones positivas y negativas

Las motivaciones positivas se desarrollan en el proceso de necesidades básicas, desde el momento que visitamos un restaurante para comer. Otras necesidades se hacen visibles en lo psicológico, como las carencias y los deseos.

Las motivaciones negativas nos hacen alejarnos de un peligro visible, por seguridad personal y para resguardar la salud.

De las motivaciones surgen los motivos, es decir metas basadas en criterios objetivos y subjetivos. Los motivos racionales se basan en metas basadas en criterios objetivos y los motivos emocionales en criterios subjetivos.

3     Teoría de la motivación de Abraham H. Maslow


Las motivaciones pueden ser comprendidas a través de la teoría de la motivación y la personalidad de Maslow[3] quién ha distribuído en un orden jerárquico las diferentes necesidades.

 

3.1.            Jerarquía de necesidades según Maslow



Fig. 1: Jerarquía de necesidades de Abraham H. Maslow[4].

Los individuos, decía, satisfacen primero las necesidades primarias y luego las secundarias.



3.1.1.              Necesidades primarias:

Las necesidades fisiológicas mantienen el equilibrio corporal, el equilibrio y la supervivencia y las necesidades de seguridad protegen al individuo del daño físico o la amenaza.

3.1.2.              Necesidades secundarias:

Las necesidades sociales, de pertenencia o afecto corresponden a las de afiliación, de ser querido y aprobado por los demás. Las necesidades del ego y valoración tienen por objetivo la reafirmación de la autoestima, un alto concepto de sí mismo que nos ayudará a desarrollar unas relaciones interpersonales satisfactorias. Las necesidades de autorrealización orientadas a desarrollar las propias potencialidades y alcanzar el máximo rendimiento.

4     Teoría de la motivación de Herzberg

La teoría de la motivación de Herzberg plantea necesidades higiénicas y motivacionales en la vida laboral. Las higiénicas abarcan las necesidades fisiológicas, de seguridad y de pertenencia social y las motivacionales corresponden a las necesidades del ego y la autorrealización en la teoría de Maslow.

4.1.            Necesidades higiénicas:

Las necesidades higiénicas tienen que ver con las condiciones físicas de trabajo, la vida personal y el salario. Las políticas administrativas y empresariales, la supervisión técnica y la seguridad en el cargo. Asimismo, las relaciones interpersonales y la supervisión entre colegas y subordinados.

4.2.            Necesidades motivacionales:

El trabajo en sí, la responsabilidad, el progreso, crecimiento, la realización –reconocimiento y el status.

Los diferentes conceptos motivacionales han inundado la literatura psicológica, en este sentido muchos han sido los ejemplos que han facilitado la comprensión de las motivaciones y sus intrincados modelos explicativos. Herzberg considera que “la motivación me indica algo porque resulta muy importante para mí hacerlo”[5]

Otros pensaban que con metáforas podían explicar el concepto de motivación: “si usted es como una carretilla que no va más lejos de dónde lo empujen, entonces no solicite trabajo aquí”[6]

5     Teoria de la motivación de David McClelland.

Cada persona tiende a desarrollar ciertos impulsos motivacionales como un producto del medio cultural en el que vive, y estos impulsos afectan la manera en que los individuos ven sus trabajos y manejan sus vida. Con estas palabras se plantea una nueva teoría de la motivación a la luz de las investigaciones de David  McClelland en la Universidad de Harvard.

Los impulsos motivacionales reflejan elementos de la cultura, familia, escuela, la Iglesia y los libros. La teoría de McClelland se caracteriza por ser ilustrativa en el campo del desarrollo y la cooperación internacional. Las diferentes investigaciones realizadas por McClelland en la India, favorecieron la elaboración de su teoría a partir de sus experiencias laborales.

5.1.            Diseño de la teoría.

McClelland diseñó su teoría sobre la base de cuatro aspectos, la motivación para el logro o el impulso por superar retos, avanzar y crecer; la motivación por afiliación, que es  el impulso por relacionarse con las personas eficazmente. La motivación por competencia o impulso por hacer un trabajo de gran calidad y la motivación por poder es decir, el impulso por influir en las personas y en las situaciones.

Desde el punto de vista situacional y de desarrollo en la motivación, “el principal motivador de la persona adulta es la necesidad de mantener y desarrollar un concepto de sí mismo y un concepto bueno de sí mismo”[7]. Se ha demostrado que en una sociedad como la nuestra la ocupación de una persona, el trabajo diario que satisface sus necesidades económicas más básicas es un aspecto central del concepto y calidad del concepto que esa persona tiene de sí- misma”.







6     El proceso de satisfacción de necesidades de personalidad.

Las actitudes se desarrollan también en el proceso de satisfacción de necesidades de personalidad, por esto mencionaremos brevemente la teoría psicoanalítica como el pilar del cual emanan las demás teorías.

6.1.            Psicoanálisis.

6.1.1.              Estructura de la personalidad.

La estructura de la personalidad en el psicoanálisis está cimentada básicamente en el YO, ELLO y SUPER-YÓ.

El ELLO (id) está presente desde el nacimiento y está constituído por necesidades básicas como el hambre, la sed, la sexualidad (instintos de vida) alimentados por una energía llamada libido.

La teoría psicoanalítica enfatiza dos tipos de instintos: el instinto de vida o Eros (del dios griego del amor) y el instinto de muerte o Thanatos (la deidad responsable de la agresividad y la destrucción. El ELLO opera mediante el principio del placer, el cual persigue la inmediata gratificación de los instintos (el bebé hambriento llora para ser alimentado). No siempre satisfacemos los instintos directamente, a veces usamos objetos sustitutos como la sublimación, un mecanismo de defensa, como por ejemplo la represión del grito del Jefe, quién entonces se dirige a casa y grita al primer miembro de la familia que aparece. La sublimación se da cuando un desplazamiento produce un logro social valioso.  Leonardo da Vinci pintaba Madonnas, cuando quería estar con su madre, separada de él en la infancia[8].

El YO (ego) se desarrolla poco después del nacimiento cuando el niño se da cuenta de que no todo lo que quiera lo obtendrá y que tendrá que buscar la manera de conseguirlo. Opera mediante el principio de la realidad (o prueba de realidad).

El SUPERYO (o superego) es la última parte que se desarrolla de la personalidad. Aparece en la primera infancia, opera mediante el principio de perfección y representa los valores morales e ideales, los conceptos de bueno y malo, el yo ideal y la consciencia moral, el castigo y los sentimientos de culpa.



6.1.2.              Mecanismos de defensa.

El ELLO, el YO y el SUPERYO facilitan el equilibrio de la persona. Cuando están desequilibradas surge la ansiedad como producto de la presión, para aliviarla el YO pone una o más defensas. Los mecanismos de defensa, así como son inconscientes distorsionan la realidad para que el individuo pueda relacionarse más fácilmente, más adecuada y adaptativamente con la realidad. Asimismo, los mecanismos de defensa llegan a ser patológicos sólo cuando toman una forma grave.

El psicoanálisis contempla entre los mecanismos de defensa más importantes, los siguientes:

  • Proyección. Los pensamientos y motivos inaceptables se los proyecta y atribuye a otro.

  • Represión. Se da por ansiedad ante el bloqueo de impulsos o experiencias.

  • Regresión. Fijación a conductas anteriores.

  • Formación reactiva. Los sentimientos inaceptables son remplazados por los opuestos.

  • Racionalización. Consiste en la justificación o autojustificación tratando de convencerse de que la dificultad no existe.

  • Desplazamiento. Este mecanismo consiste en la satisfacción de instintos sustitutivos.

Otros mecanismos de defensa  importantes son: la negación, el aislamiento, anulación, introyección, identificación, etc.

6.1.3.              Defensas.

Las defensas en la clínica psicoanalítica son de extrema importancia a la hora de explicar los mecanismos a través de los cuales el YO lucha contra ideas y afectos dolorosos e insoportables[9].





6.2.            Desarrollo psicosexual.

La teoría de la personalidad de Freud considera cinco etapas del desarrollo psicosexual como fuentes primarias de gratificación de los impulsos, que se inician en la infancia y que están relacionadas directamente con las zonas erógenas: la etapa oral, anal, fálica o genital, y de latencia.

6.2.1.              Etapa oral. En el proceso evolutivo de la persona humana, la etapa oral se ubica desde el nacimiento hasta los 12 y los 18 meses. A través de la boca el bebé consigue satisfacer sus impulsos placenteros con la comida, chupando, mordiendo, succionando. El adulto crédulo y dependiente “oral” se caracteriza por absorber conocimientos y adquirir posiciones.
6.2.2.              Etapa anal. La etapa anal se caracteriza por un control de la evacuación, es decir el acto placentero de retener o expulsar las heces. Cuando la educación del niño revela matices estrictos el resultado es un adulto obsesivo, compulsivo de la limpieza, cruel y destructivo, obstinado y avaro.
6.2.3.        Etapa fálica.  Se caracteriza por ubicarse entre los 3 y 6 años de edad. Esta etapa toma su nombre del término falo, que designa el pene, empieza cuando el niño obtiene placer en la región genital, es decir cuando descubre su realidad biológica y fisiológica diferenciada, época en la que puede descubrir la masturbación.
6.2.4.        Etapa de latencia.  Es una etapa que va de los 6 años hasta el inicio de la pubertad. Un período de relativa calma psicosexual, pues los niños y niñas tienden a oponer el sexo contrario sin ser totalmente asexuales encontrándose atisbos de conductas indirectas acerca de la masturbación y las bromas orientadas hacia el sexo.

6.2.5.        Etapa genital.  La etapa genital se ubica de la pubertad en adelante, cuando tienen lugar los cambios hormonales que acompañan la pubertad, y marca la entrada a una sexualidad responsable.

7     Componentes de las actitudes.

Los componentes de las actitudes son tres: el componente cognoscitivo, el afectivo y el comportamental.




7.1.            Componente cognoscitivo.

El componente cognoscitivo también llamado cognitivo se refiere a las conceptos, creencias, conocimientos, pensamientos e ideas que se asocian al objeto o a las clases de objetos de actitud.

7.2.            Componente afectivo

El componente afectivo evalúa los sentimientos, afectos, motivaciones y emociones que inspiran las personas, objetos o grupos.

7.3.            Componente comportamental.

El componente comportamental o conductual de las actitudes está encargado de evaluar las acciones y las respuestas y a manifestar las emociones y pensamientos. Indica la orientación y la tendencia de las acciones que corresponderían a un individuo ante el objeto o clase de objetos[10].

8     Funciones de las actitudes.

Las actitudes cumplen cuatro funciones importantes: de conocimiento, utilitaria, expresiva de valores y de ego defensa.

8.1.            Función de conocimiento.

Los individuos tienen una fuerte necesidad de conocer y entender a la gente. Por esto sus creencias se orientan al contenido cognitivo del pensamiento.

8.2.            Función utilitaria.

Las actitudes satisfacen necesidades que son útiles para el desarrollo de los pensamientos, creencias y conocimientos.

8.3.            Función expresiva de valores.

Las actitudes tienen como función la expresión de los valores de la cultura. A través de ellas se mantienen las conductas que expresan valores.



8.4.            Función de defensa del yo.

El Yo es la parte más racional y realista de la personalidad y está formado por elementos conscientes (percepción, procesos intelectuales) e inconscientes (los mecanismos de defensa). El YO se basa en el “principio de realidad”. Las tareas más importantes del YO son: la autoconservación del organismo, la adaptación a la realidad y el control de las tensiones internas[11]. La función de defensa del yo se refiere a la capacidad que tienen las actitudes para expresar las defensas ante las amenazas al YO.

INFLUENCIA, CAMBIO DE ACTITUDES E INTERACCIONES

Fundamentos psicosociales

Actitudes y cambio de actitudes.

Las actitudes se refieren casi siempre al conjunto de creencias, ideas, pensamientos, valores y sentimientos adquiridos por aprendizaje y que evalúan favorable o desfavorablemente objetos, personas o grupos. Las actitudes son definidas como una forma de respuesta a alguien o algo, aprendida y relativamente permanente (Papalia y Wedkos Olds, 1997), o también, como una reacción evaluativa favorable o desfavorable hacia algo o alguien, que se manifiesta en las creencias, sentimientos y en la conducta proyectada (Myers, 1998), esta última definición incluye los componentes cognoscitivo, afectivo y comportamental de las actitudes.

Las actitudes como sistemas de creencias aprendidas se forman en el proceso de satisfacción de necesidades. Las principales necesidades de los individuos se pueden satisfacer a través de la motivación y la personalidad. La formación de las actitudes a través de las motivaciones se basa en la manera como las personas son empujadas a la acción, gracias a una fuerza impulsora que los impele a lograr una meta, es decir, un estado de tensión creado por una necesidad no satisfecha.

Las necesidades se dividen en innatas y adquiridas. Las innatas son fisiológicas o biogenéticas como el alimento, el agua, el aire que se respira y el sexo. Estas son primarias y se denominan motivos. Las necesidades aprendidas son aquellas que dan respuesta a la cultura y al medio ambiente tales como la estima, el prestigio, el afecto y el poder. Son necesidades secundarias. Uno de los componentes fundamentales de las motivaciones como actitudes formadas son las metas, éstas son los resultados buscados con posterioridad al comportamiento motivado. Las motivaciones se caracterizan también por ser positivas, se desarrollan en el proceso de necesidades básicas, tal como cuando se visita un restaurante para comer. Otras necesidades se hacen visibles en lo psicológico, como las carencias y los deseos. Las motivaciones negativas hacen que las personas se alejen de un peligro visible, por seguridad personal y para resguardar la salud.

De las motivaciones surgen los motivos, es decir metas basadas en criterios objetivos y subjetivos. Los motivos racionales se basan en metas basadas en criterios objetivos y los motivos emocionales en criterios subjetivos. Cada persona tiende a desarrollar ciertos impulsos motivacionales como un producto del medio cultural en el que vive por ejemplo (Morales 1994), dichos impulsos afectan la manera en que los individuos ven sus trabajos y manejan sus vidas. Con estas palabras se plantea una nueva teoría de la motivación a la luz de las investigaciones de David  McClelland en la Universidad de Harvard.

Los impulsos motivacionales reflejan elementos de la cultura, familia, escuela, la Iglesia y los libros. La teoría de McClelland se caracteriza por ser ilustrativa en el campo del desarrollo y la cooperación internacional. Las diferentes investigaciones realizadas por McClelland en la India, favorecieron la elaboración de su teoría a partir de sus experiencias laborales. El diseño de su teoría se construye sobre la base de los siguientes aspectos: la motivación para el logro, o el impulso por superar retos, avanzar y crecer, la motivación por afiliación que establece las relaciones con las personas eficazmente. La motivación por competencia, que permite hacer un trabajo de gran calidad y la motivación por poder o impulso por influir en las personas y situaciones. El principal motivador de la persona adulta es la necesidad de mantener y desarrollar un concepto de sí mismo y un concepto bueno de sí mismo (Schein, 1997). Se ha demostrado que en una sociedad occidental la ocupación de una persona, el trabajo diario que satisface sus necesidades económicas más básicas es un aspecto central del concepto actitudinal y calidad del concepto motivacional que esa persona tiene de sí- misma.

Las actitudes se desarrollan también en el proceso de satisfacción de necesidades de personalidad, por esto la terapia centrada en el cliente como objeto de estudio de esta investigación es totalmente congruente con las necesidades personales de los estudiantes.

El estudio de las actitudes es posible gracias a tres componentes el cognoscitivo, el afectivo y el comportamental. El primero también llamado cognitivo se refiere a las conceptos, creencias, conocimientos, pensamientos e ideas que se asocian al objeto o a las clases de objetos de actitud. El siguiente o componente afectivo evalúa los sentimientos, afectos, motivaciones y emociones que inspiran las personas, objetos o grupos y el tercero o  componente comportamental o conductal de las actitudes está encargado de evaluar las acciones como respuestas, a manifestar las emociones así como los pensamientos (Shiffman y Lazar Kanuk, 1991). Indica la orientación a través de la tendencia de las acciones que corresponderían a un individuo ante un objeto o clase de objetos. Las actitudes cumplen una serie de funciones para ser desarrolladas, estas cuatro funciones de gran importancia son las siguientes: de conocimiento, utilitaria, expresiva de valores y de ego defensa.

La función de conocimiento es pertinente cuando las personas tienen una fuerte necesidad de conocer y entender las actitudes de la gente, por esto sus creencias se orientan al contenido cognitivo del pensamiento. Las actitudes satisfacen necesidades que son útiles para el desarrollo de los pensamientos, creencias y conocimientos. Las actitudes tienen como función la expresión de los valores de la cultura. A través de ellas se mantienen las conductas que expresan valores. El Yo es la parte más racional y realista de la personalidad y está formado por elementos conscientes como la percepción, procesos cognitivos e inconscientes –las incongruencias-. El Yo se basa en la experiencia del individuo que siente aquí y ahora. La función de defensa del yo se refiere a la capacidad que tienen las actitudes para expresar las defensas ante las amenazas al Yo. Dichas amenazas al yo comprenden las proyecciones y defensas características del individuo cuyas actitudes las hace conocer a partir de las relaciones interpersonales propios del autoconcepto y el clima social en clase, básicamente en el grado de implicación, de afiliación y en la ayuda.
 
 
CONFORMISMO


1     Definición.

El conformismo puede definirse como un cambio en la actitud, conducta u opiniones de una persona, como resultado de una presión real o imaginada de personas o grupos[12].



¿Qué es conformismo?

Es la idea de que una persona, modifica su posición en dirección de la posición de un grupo. Para comprender el conformismo, Solomon Asch (1951) y Richard Crutchfield (1955) plantearon el conformismo a partir de dos paradigmas psicosociales[13].

1.1.     El paradigma experimental de Asch.

Para estudiar el conformismo, Asch reunió grupos de personas para que participaran en un estudio que trataba participativamente de la percepción visual. La tarea consistía en comparar la longitud de tres líneas con la de una línea patrón. En cada uno de los 18 ensayos, una de las líneas que había que comparar tenía la misma longitud que la línea patrón, mientras que las dos restantes tenían una longitud diferente. Debido a la manera cómo habían sido construidas las líneas, resultaba sumamente sencillo elegir la línea correcta entre las que había que comparar con la línea patrón.

Cada grupo experimental, formado por siete o nueve personas, tan sólo contenía un verdadero sujeto ingenuo. Los otros miembros del grupo eran cómplices que habían recibido instrucciones de dar respuestas incorrectas unánimes en doce de los diez y ocho ensayos.

Los asientos estaban dispuestos de manera que el sujeto ingenuo respondía en penúltimo lugar, encontrándose así expuesto a la presión del grupo cuando los demás miembros daban respuestas incorrectas.

En sus investigaciones, Asch planteó que variables como la dificultad de la tarea perceptiva, el tamaño del grupo y la unanimidad de la mayoría influían de manera decisiva en el conformismo[14]

1.2.     El paradigma experimental de Crutchfield.

Richard Crutchfield (1955) ideó un dispositivo de señalización eléctrica para las investigaciones sobre el conformismo. El dispositivo, constaba de cabinas contíguas provistas de un tablero de lámparas para señales y teclas que se presionan para responder. Los sujetos ingenuos se ubicaban en cada cabina y respondían a las preguntas presionando las teclas con las preguntas haciéndoles creer que sus respuestas aparecían en los tableros de todas las cabinas.

De esta forma, la respuesta de la persona que respondía en primer lugar aparecía supuestamente en la primera línea de señales luminosas en todos los tableros, la respuesta de la persona que respondía en segundo lugar aparecía también supuestamente en la segunda línea y así sucesivamente.

Todos los sujetos respondían en último lugar y las respuestas de las personas que respondían supuestamente antes que ellas eran simuladas por el experimentador, mediante un tablero de control de conjunto situado en la habitación contígua. Así, el experimentador podía exponer a los sujetos a la presión del grupo sin el empleo de cómplices. Las respuestas se registraban en el tablero de control.

La técnica de Crutchfield presentaba un inconveniente: los sujetos se encontraban aislados unos de otros y no creían que los restantes miembros del grupo podían identificar fácilmente sus respuestas, con lo cual estos sentimientos de aislamiento y anonimato podían reducir la capacidad del grupo para producir el conformismo[15].

Ambos paradigmas son muy importantes, pero también se deben analizar los factores que inducen o no al conformismo y las respuestas a la influencia social.

1.3.     Factores que incrementan o reducen el conformismo.

1.3.1.              Características individuales.

1.3.1.1. Nacionalidad.

La importancia de estos factores es crucial pues la experiencia de la socialización es diferencial para hombres y mujeres, así como para las personas que se desarrollan en sociedades diferentes[16].

En un estudio acerca de la influencia en las diferencias culturales individuales de las sociedades primitivas, examinó el conformismo entre los miembros de la etnia temne de Sierra Leona y los esquimales de la isla Baffin. Los temne cultivan arroz y tienen una economía acumulativa de alimentos, en cambio los esquimales se dedican a la caza y a la pesca, y no acumulan alimentos.

Expuestas ambas etnias a falsas normas de grupo, durante una tarea de percepción visual, los temne se conformaron sustancialmente más que los esquimales. Se atribuyó este resultado a la diferencia en la educación de los niños de ambas etnias, diferencia debida a la distinta economía de subsistencia de cada una de estas dos sociedades. Las economías que acumulan alimentos como la de los temne ponen un gran énfasis en el conformismo del niño; las economías de caza y pesca, como la de los esquimales, ponen énfasis en el individualismo[17].

1.3.1.1. Sexo.

Las primeras investigaciones  dan cuenta que las mujeres se conforman más que los hombres (Crutchfield, 1955), posteriormente se han confirmado estos hallazgos (Cooper, 1979). Actualmente los desacuerdos entre estos puntos de vista son importantes en cuanto sugieren que el sexo del experimentador constituye un factor diferencial importante en el conformismo entre los sexos (Eagle y Carli, 1981). Otros factores como las características del grupo dan mayor claridad al fenómeno del conformismo.

1.3.2.              Las características del grupo.

1.3.2.1. Tamaño del grupo.

Las características del grupo son confusas en tanto se refieren al tamaño de éste y su relación con el conformismo. Latané y Wolf (1981) descubrieron que el conformismo está directamente relacionado con el tamaño del grupo. El tamaño se refiere simplemente al número de miembros que ejerce una presión sobre el sujeto, en este caso, una mayoría que induce al cambio de actitud.

Asch (1951) por su parte, descubrió que el conformismo aumentaba cuando el grupo alcanzaba a tres miembros, número desde el cual, la situación permanecía igual. Es cierto que el tamaño del grupo induce al conformismo en tanto la unanimidad se torna un hecho visible en la mayoría o, en su caso, la desviación quiebra esta unanimidad[18].

1.3.2.2. Unanimidad del grupo.

Una de las variables que inducen e incrementan el conformismo en el grupo es la unanimidad o la falta de unanimidad en la opinión mayoritaria. La unanimidad se refiere al grado de consenso entre los miembros de un grupo. La falta de unanimidad puede observarse cuando el sujeto recibe el apoyo de un aliado, en este caso se reduce el conformismo en comparación con la condición de unanimidad, este fue un logro cuando Asch (1951) hizo que uno de sus cómplices se desviara de la mayoría en la prueba de percepción visual de líneas.

1.3.2.3. Factores de personalidad.

Otros factores de importancia se refieren a la personalidad de los individuos, en este caso al concepto de sí mismo y a la capacidad que creemos tener para una tarea. Un bajo concepto de sí mismo incrementa el conformismo por la escasa valoración que tenemos de nosotros mismos. Las personas con una opinión poco elevada de sí mismos, tienden más a plegarse a la presión del grupo.

Asimismo, la creencia de no tener aptitud o habilidad para una tarea incrementa el conformismo de las personas. Un grupo es más efectivo para inducir al conformismo si, las personas del grupo son importantes o comparables para el individuo.

1.3.3.              El conformismo en la relación individuo – grupo.

Existen dos razones para el conformismo de una persona, una de ellas es que la conducta de los otros puede convencerlo de que su juicio inicial era erróneo, y la otra el evitar un castigo como el rechazo o el ridículo u obtener un premio del grupo, como por ejemplo amor y aceptación.

Otras razones sugieren que nos plegamos a la conducta de los demás como una manera de encaminarnos hacia una acción apropiada, nos apoyamos en los otros como un medio para precisar la realidad. Festinger (1954) decía que cuando la realidad física se hace incierta, las personas se apoyan más en la realidad social, es decir, tienden a adaptarse a los otros, no por miedo, sino por la información que les suministra el grupo sobre lo que se espera de ellos.

Asimismo, cuanta más fe tenemos en la capacidad de un individuo, mayor es nuestra tendencia de seguir su ejemplo y apoyar su conducta, este es un ejemplo de cómo respondemos a la influencia social.






1.4.     Respuestas a la influencia social.

Las respuestas a la influencia social no sólo se deben al estudio del conformismo, sino también a otros grados más complejos de análisis en cuya complejidad se sitúan las actitudes y conductas.

1.4.1.              Sumisión.

La sumisión como respuesta a la influencia social se presenta como la conducta de una persona movida por el deseo de obtener una recompensa o evitar un castigo (Aronson, 1975).

Ejemplo:

Podemos conseguir que la víctima manifieste su fidelidad ante el agresor y se someta a su agresión y maltrato.

El principal componente de la sumisión es el poder y la obediencia. En el ejemplo, el poder del agresor y la obediencia de la víctima. Esta conducta dura tanto como la promesa de recompensa o la amenaza de castigo.

1.4.2.              Identificación.

La identificación es la respuesta a la influencia social provocada por el deseo que un individuo tiene de parecerse a quién lo influye. El individuo adopta una conducta de auto-definición hacia la o las personas con las que se está identificando.

Ejemplo:

Las adolescentes se identificarán con figuras estelares de la canción, el cine o quienes destacan en la moda, no con el objeto de obtener una recompensa o evitar un castigo sino simplemente para parecerse a quien les influye.

El componente de la identificación es el atractivo.

1.4.3.              Interiorización.

La interiorización de un valor o de una creencia es la respuesta más permanente y de más profundas raíces en la influencia social (Aronson, 1975). El principal móvil de la interiorización es el deseo de estar en lo cierto, es decir la certeza de que la información condice con nuestras actitudes y aprendizaje.

Ejemplo:

Si la persona que nos influye parece ser seria y razonable, aceptamos sus creencias y las interiorizamos en nuestro propio sistema de valores.

El principal componente de la interiorización es la credibilidad de quien suministra la información.

1.5.     Obediencia como forma de sumisión.

La obediencia y el conformismo son dos temas psicosociales que se relacionan directamente, aunque el conformismo haya sido estudiado con mayor profundidad y énfasis en desmedro de la obediencia, ambas son formas de influencia social. La obediencia se presenta cuando la persona cambia su actitud y modifica su conducta toda vez que tiene que someterse a las órdenes directas de una autoridad.

El clásico ejemplo en el estudio de la obediencia está constituido por las investigaciones de Milgram, quién presenta un estudio sobre el grado de obediencia a la autoridad. El experimento consta de dos participantes además del experimentador, el profesor y el alumno. El profesor es instruido para que presente al alumno una serie de estímulos. El alumno, amarrado a una silla electrificada en una sala contigua, debe responder a cada estímulo presionando una de las cuatro palancas que tiene frente a él. Para apoyar el proceso de aprendizaje se informa al profesor que debe suministrar una descarga eléctrica, de intensidad creciente, cada vez que el alumno responda incorrectamente o deje de responder.

En realidad el alumno es un cómplice del experimentador y no está realmente conectado a la electricidad, pero el profesor –que es el sujeto real- cree firmemente que el alumno está conectado a la red. Cada vez que la víctima responde de manera incorrecta, el profesor incrementa el voltaje y oprime el botón de descarga, el alumno responde golpeando la pared y suplicando que lo dejen abandonar el cuarto (Aronson, 1975), (Moscovici, 1991), Morales et al., 1994). El estudio de Milgram es provocativo y reta a la razón. No obstante, en la Segunda guerra Mundial numerosos criminales de guerra del régimen Nazi atribuían sus crímenes a la labor burocrática de obediencia ciega a la autoridad, actualmente en Kosovo, el régimen imperante autojustificaba su conducta agresiva como un recurso de imposición étnica.

PREJUICIO

1.   Definición.

El prejuicio puede definirse como una actitud negativa hacia las personas sólo por su pertenencia a un cierto grupo, sin conocerlos individualmente. Sin embargo, no se refiere tanto a los prejuicios hacia individuos, como a los prejuicios desarrollados hacia grupos enteros.

Definimos prejuicio como una actitud, por lo regular negativa, hacia los miembros del grupo. Es la evaluación de alguien basada únicamente en su raza, sexo, religión o pertenencia a otro grupo (Worchel, S., Cooper, J., Goethals, G.R. & Olson, J.M., 2003)

Mientras que los prejuicios son una actitud, los estereotipos son creencias; en concreto la creencia de que los miembros de un grupo comparten una característica particular.

1.1.            Estereotipos.

Son creencias preconcebidas, selectivas y excesivamente simplificadas sobre las características de los miembros de un grupo.

Los estereotipos como creencias son básicamente cognitivos ((Worchel et al, 2003).

Los estereotipos se presentan como una manera de simplificar nuestra idea del mundo y se apoyan en rumores o imágenes distribuídos por los medios de masas.

2.   Causas del prejuicio basadas en las necesidades.

2.1.             Necesidad de Autojustificación.

En la autojustificación, tratamos de convencernos de estar en lo cierto. Cuando hacemos daño a alguien o a un grupo, denigramos a esa persona o grupo para justificar nuestra crueldad.

2.2.             Necesidad de Status y Poder.

Toda vez que el prejuicio sirve para escalar posiciones y tomar decisiones.

Ejemplo: las personas de status socioeconómico bajo tienen más prejuicio porque:

§  Necesitan sentirse superiores a alguien.
§  Sienten más agudamente la competencia de empleos con los miembros de grupos minoritarios.
§  Están más frustradas que la mayoría de la gente y son más agresivas.
§  Su falta de educación incrementa la posibilidad de adoptar un criterio simplista y estereotipado del mundo.

3.   Competencia o Conflicto Socioeconómico.

El prejuicio puede considerarse el  resultado de fuerzas socioeconómicas y políticas. Cuando estas fuerzas ejercen influencia desde los grupos mayoritarios hacia los minoritarios, las actitudes de prejuicio tienden a crecer cuando existe un conflicto centrado sobre metas mutuamente excluyentes, que pueden ser económicas, políticas o ideológicas.

Como resultado de la tensión provocada por las actitudes negativas, el comportamiento consecuente va dirigido en contra de los miembros del grupo, a partir de un proceso de discriminación.

Ejemplo:

Los cocaleros del Chapare cochabambino.

4.    Agresión desplazada.

Otra causa del prejuicio es la agresión, es decir la conducta cuya meta es causar daño o dolor. La conducta desplazada como prejuicio puede presentarse ante numerosas causas como la frustración y la privación relativa, pero no siempre la frustración será la causa de la agresividad.

Ejemplo 1:

Si ustedes deciden estudiar una carrera y yo no, no experimentaré frustración, ahora bien si ustedes. Tienen un trabajo mejor que el mío, tampoco experimentaré frustración. Pero, si ambos hemos terminado una carrera y ustedes tienen un empleo y yo, por ser de origen humilde, me dan un cargo inferior, sí me sentiré frustrado.




4.1.            La frustración.

La frustración conduce a una agresión específica; a una agresión contra alguien a quien odiamos. De ahí que la agresión sea una de las causas del prejuicio.
                                                            
Ejemplo 2:

4.2.            La situación del chivo expiatorio.

Se usa el término “chivo expiatorio” al comportamiento simbólico que describe la situación de un inocente, forzado a asumir la responsabilidad de algo de lo que no es culpable.

Antiguamente los hebreos tenían la costumbre, durante los días de expiación, de transferir simbólicamente los pecados y males del pueblo a un chivo; un sacerdote ponía sus manos sobre la cabeza del animal mientras recitaba los pecados. Esta situación simbólica terminaba con la liberación de la cabra que escapaba al bosque, librando así del pecado, a la comunidad (Aronson, 1975).

A los innumerables “chivos expiatorios” de la realidad social actual, desgraciadamente no se les permite escapar al bosque, sino que son sometidos a la violencia, la discriminación y demás conflictos. Otros, confirman su relativa responsabilidad favorable o desfavorable, dependiendo del cristal con que se miran las cosas.

Ejemplo 1:

Osama Bin Laden y Evo Morales, tratados como chivos expiatorios en dos culturas diferentes. El primero, por el atentado a las torres gemelas en Nueva York y el segundo por su lucha en favor de la hoja de coca.

Ejemplo 2:

§  El prejuicio de Georges W. Busch contra Osama Bin Laden.
§  El prejuicio de Osama Bin Laden contra Georges W. Busch.              

Ejemplo 3:

Ante un desempleo masivo: ¿atacará el trabajador frustrado y cesante, al sistema económico?, no, porque es demasiado grande y vago; sería más conveniente algo o alguien más concreto: ¿al Presidente?

Ejemplo 4:

En la Alemania Nazi, los conflictos socioeconómicos y políticos degeneraron en odio, racismo, prejuicio y discriminación contra los judíos.

5.    Necesidades de Personalidad.

Hay pruebas que apoyan la existencia de diferencias individuales dentro de una tendencia general al odio, esto quiere decir que hay personas predispuestas al prejuicio. Estas actitudes de prejuicio se deben no tanto a influencias externas como al tipo de personas que son.

Theodor Adorno, Frenkel-Brunswick, Levinson y Sanford (1950) atribuyeron la personalidad autoritaria a prejuicios y actitudes tales como creencias rígidas, valores tradicionales, intolerancia con la debilidad, actitud y conducta recelosa, conducta altamente punitiva (castigadora), respeto a la autoridad de un modo poco frecuente. Pudo observar también (Adorno), que un alto grado de conformismo, con estas características, indicaba autoritarismo. De ahí que las personas muy autoritarias muestren mayor prejuicio contra todos los grupos minoritarios.

6.   Conformidad con las normas sociales.

Una sociedad puede “crear” creencias “prejuiciadas” por medio de la ley o la costumbre. Las actitudes de prejuicio pueden cambiarse en el momento en que una persona entra en contacto con normas sociales diferentes.

Ejemplo 1:

“Puede ser cierto que el niño adopte conscientemente las creencias de sus padres acerca de las minorías, porque se identifica con ellos”. En este ejemplo, los niños adoptan las mismas normas de conductas de los padres.

Pettigrew (1961) un psicólogo social cree que “... la mayor parte de la conducta dominada por prejuicios es función del conformismo”. ¿Por qué?, por la presión del grupo que tiende al conformismo.

 


AGRESION HUMANA

1     Definición.

La agresividad humana se define como la conducta cuya meta es causar daño o dolor[19], sea físico, psíquico y/o social. Un daño o dolor de esta naturaleza tiene efectos posteriores en la persona y en quienes la rodean. Otras definiciones permiten explicar la conducta agresiva a partir de la observación modelada: “La agresión se define como aquella conducta que produce daños a la persona y la destrucción de la propiedad”[20]

2     Antecedentes de la agresión.

2.1.     Hipótesis frustración-agresión.

La agresividad puede ser una consecuencia de la frustración, a pesar de que numerosas teorías psicosociales consideran que existen otras causas más importantes. La privación – frustración también explica la conducta agresiva en tanto la privación puede connotar una carencia motivacional que en la situación psicosocial se percibe como una distorsión de la realidad.

3     Análisis del aprendizaje social de la agresión.


3.1.            Definición

Cuando el autor de la agresión es la autoridad, tal comportamiento es justificado atribuyéndolo al celoso cumplimiento del deber; pero si es un individuo común, quién por propia iniciativa comete los ataques, lo más probable es que sea juzgado por sus actos de violencia.

3.2.            Adquisición de los modos agresivos de conducta


Las personas no nacen con repertorios prefabricados de conducta agresiva; deben aprenderlos de una u otra manera.

Las personas pueden adquirir estilos agresivos de conducta, ya sea por observación de modelos agresivos o por la experiencia directa del combate.

3.3.            Aprendizaje por observación


Las conductas que las personas muestran son aprendidas por observación, sea deliberada o inadvertidamente, a través de la influencia del ejemplo.

Por varias razones, la exposición a modelos agresivos no asegura automáticamente el aprendizaje por observación:

a)   Algunas personas no observan los rasgos esenciales.
b)   Si las personas se olvidan de lo observado.
c)   La permanencia del modelamiento (símbolos).

El ensayo mental es una manera de retener lo que ha sido aprendido por observación. Ejemplo: los asesinos.

En la sociedad moderna hay tres fuentes principales modeladoras de conducta agresiva:

§  Las influencias familiares: violencia intrafamiliar, abuso de niños, prácticas disciplinarias “huasca”, padres desadaptados.

§  Las influencias subculturales: entrenamiento de la agresión militar y otras formas sociales.

§  Modelamiento simbólico: el aprendizaje social ocurre por observación casual o directa de la vida real, proporcionado por los medios de comunicación de masas. Ejemplo: la Televisión.

En estudios de campo controlados se ha demostrado que la exposición a la violencia televisada fomenta la agresividad interpersonal.

3.4.            El aprendizaje por experiencia directa


Los estilos de agresión son aprendidos en gran parte por observación y posteriormente perfeccionados a través de la práctica reforzada.

3.5.            Instigadores de la agresión


§  Una manera eficaz de que la gente sea inducida a agredir consiste en que haya otros que lo hagan.
§  La influencia de modelamiento aumenta cuando los observadores están enojados.
§  Cuando la agresión modelada está socialmente justificada.
§  Cuando la víctima suscita el ataque por asociación previa con la agresión.

4.   Procesos de activación de la conducta agresiva

a)   Discriminación de las acciones modeladas (pandillas).
b)   Asociación con reforzamientos pasados.
c)   Conducta agresiva cruel y carente de justificación.
d)   Ver que la gente responde con aceptación o indiferencia a los agresores da la impresión de que la conducta es aceptada en esa situación.
e)   Cuando la agresión modelada es legítima.
f)    Conducta agresiva competitiva.
g)   Ver que otros agreden genera activación emocional.
h)   Facilitación emocional de la conducta agresiva.
i)     Intensificación del estímulo.

5     Causas de la agresión


La frustración ha dejado de ser la única causa. Son causa de agresión, las siguientes frustraciones:

§  Castigos dolorosos
§  Privación
§  Demora de recompensas
§  Obstaculizaciones

Es más probable que la agresión se deba a respuestas de  prepotencia – activación, que a agresión – frustración.

6     Clases de antecedentes aversivos


a)   Ataques físicos.
b)   Amenazas e insultos verbales.
c)   Obstaculización de la conducta dirigida a una meta.
7     Experimento de Control Instruccional

“Adultos bienintencionados administraban choques eléctricos cada vez más intensos cumpliendo órdenes, a pesar de las desesperadas súplicas de las víctimas” (Milgram, 1963).



8     El control ilusorio

El control ilusorio se refiere a la conducta que producto de la fantasía de una realidad inexistente, permite el delirio desenfrenado de control. El ejemplo más claro lo tenemos en la Segunda Guerra Mundial con el ejemplo del Holocausto, es decir el magnicidio de Hitler, quién estaba convencido que había que exterminar a los judíos para establecer una raza aria.

9     Reforzamiento Vicario


Observar que la agresión es acto recompensado en otros incrementa la tendencia a conducirse de manera igualmente agresiva, de la misma forma que observar que aquellos son castigados atenúa  dicha tendencia (Bandura, 1965).

El reforzamiento vicario produce sus efectos a través de los mecanismos siguientes: contemplar el éxito de los demás es un motivador ya que recompensa. Por otra parte, la función disuasiva del sistema jurídico se funda en la función restrictiva de los castigos ejemplares.

Figura 1: subprocesos del aprendizaje observacional según el enfoque del aprendizaje social

Procesos de atención
Procesos de retención
Procesos de reproducción motora
Procesos motivacionales
Acontecimientos modelados
 
Ejecución final
 
Estímulos modelados:

§   Distintividad.
§   Valor afectivo

§   Complejidad.

§   Preponderancia
§   Valor funcional.





Características del observador:

§   Capacidades sensoriales.
§   Nivel de activación.
§   Motivación
§   Dispositivo perceptual.
§   Reforzamiento previo.
Codificación simbólica

Organización cognitiva

Repetición simbólica

Repetición motórica
Capacidades físicas

Disponibilidad de respuestas componentes



Autoobservación de las reproducciones



Retroalimentación de precisión
Reforzamiento externo.

Reforzamiento vicario.

Autorrefuerzo

(Fuente: Puente Ferreras, A. (1998)
 
Fig. 2: Punto de referencia de eficacia de las expectativas en comparación con el punto de referencia de los resultados de las expectativas.

 

Persona




Situación





(Fuente: Puente Ferreras, A. (1998)

REFERENCIAS:

ARONSON, E. (1975). INTRODUCCIÓN A LA PSICOLOGÍA SOCIAL. Madrid. Alianza.
BANDURA, A. (1973). MODIFICACIÓN DE CONDUCTA: análisis de la agresión y la delincuencia. México: Trillas.
FREUD, A. (1986). EL YO Y LOS MECANISMOS DE DEFENSA. Buenos Aires: Paidós.
MASLOW, A. H. (1972). MOTIVATION & PERSONALITY. New York: Harper.
MOSCOVICI, S. (1991). PSICOLOGÍA SOCIAL. Tomos I & II. Barcelona: Paidós.
MYERS, D. (1998). PSICOLOGÍA SOCIAL. México: McGraw-Hill.
PAPALIA, D. & WENDKOS OLDS, S. (1997). PSICOLOGÍA. México: McGraw-Hill.
PUENTE FERRERAS, A. (1998). COGNICIÓN Y APRENDIZAJE. Madrid: Pirámide.
WORCHEL, Stephen, COOPER, Joel, GOETHALS, Georges. R. & OLSON, James. M. (2003). PSICOLOGÍA SOCIAL. Madrid: Thompson.



[1] Papalia, D.F. & Wendkos Olds., S. (1997). Psicología. México: McGraw-Hill, pág. 629.
[2] Myers, D.G. (1998). Psicología Social. México: McGraw-Hill.
[3] Maslow, H. A. (1972). Motivation & Personality. New York: Harper.
[4] Maslow, A.H. (1972). Motivation & Personality. New York: Harper.
[5] Chiavenato, I. (1990). Administración de Recursos Humanos. Sao Paulo: McGraw-Hill.
[6] Idem, 1990.
[7] Schein, E.H. (1997). Psicología de la Organización. México: Prentice Hall Latinoamericana.
[8] Freud, S. (1991). Psicología de las Masas. Madrid: Siglo XXI.
[9] Freud, A. (1986). El Yo y los Mecanismos de Defensa. Buenos Aires: Paidós, pág. 43-44 y 52.
[10] Schiffman, L.G. & Lazar Kanuk, L. (1991). Comportamiento del Consumidor. México. PHH.
[11] Alonso García, J.A. et al. (1997). Psicología. Madrid: McGraw-Hill.
[12] Aronson, E. (1975). Introducción a la Psicología Social. Madrid: Alianza.
[13] Moscovici, S. (1991). Psicología Social. Tomos I y II. Barcelona: Paidós.
[14] Myers, D. (1998). Psicología Social. México: McGraw-Hill.
[15] Moscovici, S. (1991). Psicología Spcial. Tomos I y II. Barcelona: Paidós.
[16] Colomb, C. (1998). Psicología de las Diferencias Individuales. Madrid: Pirámide.
[17] Moscovici, S. (1991). Psicología Social. Tomos I y II. Barcelona: Paidós.
[18] Asch, S. (1951). Social Psychology. N.Y.: Harper.
[19] Aronson, E. (1975). Introducción a la Psicología Social. Madrid. Alianza.
[20] Bandura, A. (1973). Modificación de Conducta: análisis de la agresión y la delincuencia. México: Trillas, pág. 309.